Marcos Fidel Barrera Morales
Convencidos, ansiosos, risueños –otrora-,
lentos, ignaros, nadaístas –ahora-.
Las
frustraciones están presentes en la vida del ser humano. Están a riesgo de
generarse en todo momento, circunstancia y situación, siempre y cuando se relacione
su origen con aspectos de carácter esencial o de impacto afectivo y emocional,
de envergadura. Esto es así, debido a que la naturaleza de la frustración lleva
a asociarla con eventos de magnitud, significativos, con sucesos fundamentales
de la vida.
