domingo, noviembre 27, 2016

Contemporaneidad 1.0


Marcos Fidel Barrera Morales

La Contemporaneidad y sus dilemas (Bogotá, nov. 2016)
El dilema de las adjetivaciones referidas a los períodos de la historia presenta una relativa complejidad. Afirmar que los tiempos que se viven, por ejemplo, son de exclusiva Modernidad, o, como lo prefieren otros intérpretes, que la época actual corresponde a un período vinculado a la denominada postmodernidad, suele ser impreciso. Esto, debido a que los períodos de la historia no son taxativos. Tampoco suficientemente representativos. Sin embargo, es evidente que tales denominaciones ayudan a identificar de alguna manera cada tiempo, y ayudan a comprender los períodos de la historia, de igual manera que propician la ubicación humana ante los sucesos.

Si bien pudo haber existido un período denominado Modernidad, y se puede admitir con importantes salvedades, la existencia de una pretendida postmodernidad, ¿cómo –entonces-, denominar los tiempos referidos al Siglo XXI? Acaso, ¿existe una forma adjetivada que identifique este período, sin acento peyorativo, tampoco reduccionista? ¿Modernidad? No. ¿Postmodernidad? No. Más bien, es preferible denominarla por lo que corresponde a su concreción formal, en términos de los sucesos, vigencia y oportunidad. Luego, bien puede hablarse, entonces, de Contemporaneidad. Y para distinguirla de los movimientos liberales del Siglo XIX (que apelaron a tal denominación) (Aróstegui, 2006), en términos de actualización e influencia tecnológica, ahora Contemporaneidad 1.0.

Tiempo que se vive

La pretendida Contemporaneidad 1.0, como época histórica, corresponde al período que comienza prácticamente en el Siglo XXI. Esto, en atención a que la Modernidad pudo haberse instituido durante aproximadamente siete siglos, o más, y la llamada postmodernidad pudiera haberse expresado como transición, justamente el último cuarto de siglo del XX. Luego, en pleno inicio del XXI pudieran haberse destacado las tendencias que marcan la ahora identificada Contemporaneidad, considerada esta como período de la historia. Entre los variados aspectos distintivos de la actualización semántica, aparecen:
1.     Pensamiento transfronterizo. Las disciplinas desbordan los saberes y tocan otros fueros de similar importancia.

2.     Pensamiento sintagmático. De carácter integrativo, relacional, de posibilidades, emergencias y creaciones. A su vez, énfasis en la comprensión epistémica y filosófica.

3.     Eulerización. Propósitos integrativos, de igual manera que explicativos, como expresión de una práctica de involucramiento teorético, igual que socioafectivo.

4.     Emergencia disciplinaria. Resultante de procesos de inter y transdisciplinariedad. Igualmente, los derivados de la inventiva y del descubrimiento.

5.     Investigación. Búsqueda incesante de saber. La actividad de indagación constituye fuente de conocimiento, igual de transformación.

6.     Mediación tecnológica. Vertiginosa y exponencial tendencia de aplicaciones derivadas de la nanotecnología, la robótica, la informática, la telemática. Inteligencia artificial como patrón cultural. La virtualidad como forma de realidad.

7.     Minería de datos. Reconocimiento de la data como fuente potencial de información. Procesamiento y determinación de identificaciones aplicadas, basados en datamining.

8.     Creatividad. Siempre presente, siempre necesaria, siempre vigente. Imperativo en todo propósito e iniciativa.

7. Personalización. Reconocimiento mayor de la importancia del cada quien. El sí mismo como aporte de identidad para el alter. Ocaso de las posturas colectivistas, agrupacionistas, amorfas.

8. Expectación. Tensión propia de impronta caológica, ante la posibilidad de cualquier circunstancia, logro, propósito.

9. Transhumanismo. Impacto progresivo –impredecible- de los rasgos humanos de impronta tecnológica, y de los aspectos tecnológicos de características humanas.

10. Planetarización. Radicalización de la tesis de Carlos Corsi: civilización planetaria, con la presencia de variados procesos simultáneos.

11. Multieventualidadad. Vigencia del reconocimiento de la variedad, multiversidad y de la naturaleza composicional de las cosas.

12. Holística. Tamiz amplio, matricial, como aceptación de facultades, tendencias, posibilidades, opciones. Luego, nuevas vertientes del saber y de la ciencia.

13. Glocalidad. Afirmación de cada identidad en pro de la resultante societaria universalista. Surgimiento de identidades asociativas de tendencia virtual-real.

14. Conquista del espacio extraterrestre. La incursión en la vastedad cosmológica, con necesario soporte tecnológico. Inevitable.

15. Reacomodo mundial. Los ajustes geo y sociopolíticos, más que nuevo orden, expresión de nuevas relaciones, igual figuraciones, intereses y acuerdos.

16. Producción intelectual. Capacidad de ideación, abstracción, lógica y de discernimiento. Intensificación en variados sectores en la exigencia de producir efectos intelectuales.

Acciones

Así como es importante precisar rasgos de la Contemporaneidad 1.0, también interesa determinar acciones a seguir en cada uno de ellos, como condición vivencial de cada quien, y en oportunidades como tarea necesaria. Todavía más, si se tocan aspectos que conciernen a toda persona interesada en comprender la época y vivenciar las posibilidades. Por ello, ante cada una de los rasgos distintivos de la Contemporaneidad, corresponde:
Formación continua. Actividad permanente de actualización, de apertura y aceptación de saberes y de exigencia intelectual de productividad propia.
Exigencia intelectual. Actitud comprensiva y dinámica de carácter intelectual basada en los acercamiento epistémicos y de impronta filosófica. 
Neodisciplinas. Aportes en torno a las disciplinas emergentes, de igual manera que en la configuración de alternativas científicas y, por ende, profesionales.
Líneas de investigación. Activación de la actividad científica a través de la precisión y la potenciación de propuestas propias de investigación que justifiquen la actividad intensa, continua y escalar.
Capacitación en 3.0. Preparación y práctica, técnica y tecnológica, en atención al volumen y presencia de aplicaciones, desarrollos y requerimientos prácticos. Esto implica, a su vez, tanto desarrollo tecnológico propio, de igual manera que la adquisición de tecnología inmediata. 
Personalidad 2.0. Adecuación afectiva, emocional y actitudinal que favorezca la actividad personal y profesional marcada por las tendencias, las exigencias, los requerimientos y las potencialidades presentes en la Contemporaneidad.
Oportunidad. Identificación, acopio, procesamiento y transformación de la data que satura contextos, eventos y situaciones. Precisión, en consecuencia, de procesos, secuencias y algoritmia respectiva.
Inventiva. Disposición a promover la capacidad de atender heurísticamente los eventos propios del discurrir, marcado por circunstancias, algunas novedosas, otras impredecibles.  
Atención. La concentración ante los sucesos, los eventos, en aras de advertir rasgos, valores, manifestaciones y emergencias de variado matiz.
Seguimiento. La atención a los procesos vinculados con las tendencias tecnológicas de impacto en el humano, en su corporeidad, fisiología y psije ameritan la vigilancia en cuanto desarrollos, logros, impacto.
Aprehensión societaria. Vinculación activa a redes, eventos, actividades propias de la sociedad mundial.
Estudio. Acercamiento puntual, oportuno, en aspectos relativos a la multiversidad, multieventualidad, complejidad y naturaleza composicional de las cosas y de los eventos.
Apertura holística. El pensamiento amplio, matricial, como propósito intelectual, además de socioafectivo y emocional que propenda hacia esta comprensión.
Ubicación. Potenciar la conciencia de pertenencia local, con proyección internacional, igual que proyección internacional con asidero local.
Interés cósmico. Acercamiento científico y tecnológico a teorías, prácticas ensayos e iniciativas que acerquen al mundo exterior, cara a la actividad cósmica extraplanetaria.
Ubicación geográfica cultural. Atención a los sucesos sociopolíticos y cautela ante la dinámica social, en oportunidades impredecibles. 
Plan de producción: Dinámica productiva, de naturaleza intelectual y artística, basada en obras, constructos, papers, textos, publicaciones variadas. 

Referencias:
Aróstegui Sánchez, Julio. 2006. «La contemporaneidad, época y categoría histórica», Mélanges de la Casa de Velázquez [En ligne], 36-1 | 2006, mis en ligne le 25 octobre 2010, consulté le 27 novembre 2016. URL: http://mcv.revues.org/2338.

Corsi Otálora, Carlos. 1988. La liberación. Bogotá: Universidad La Gran Colombia.
 Lyotard, Jean-François. 1979. La condition postmoderne: rapport sur le savoir. París: Minuit. 
Caracas, noviembre de 2016.

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